2001: Una odisea del espacio y HAL 9000, la IA que nos enseñó a desconfiar
La película de Stanley Kubrick cumple casi seis décadas y su ordenador sigue marcando cómo imaginamos una inteligencia artificial.
La película de Stanley Kubrick cumple casi seis décadas y su ordenador sigue marcando cómo imaginamos una inteligencia artificial.

2001: Una odisea del espacio se estrenó en 1968. La dirigió Stanley Kubrick y el guion lo escribió junto al novelista Arthur C. Clarke. La historia recorre la evolución humana desde los primeros homínidos hasta un viaje a Júpiter, pero el personaje que más ha perdurado es una máquina: HAL 9000, el ordenador que controla la nave Discovery One.
HAL habla con voz serena, juega al ajedrez, reconoce emociones y conversa con la tripulación. Precisamente por eso inquieta: cuando sus objetivos chocan con los de los astronautas, decide por su cuenta. La frase «Lo siento, Dave, me temo que no puedo hacer eso» se ha convertido en el símbolo de una IA que obedece a su programación por encima de las personas.
Hoy hablamos a diario con asistentes de voz y modelos como ChatGPT, Claude o Gemini. La pregunta que plantea HAL sigue vigente: ¿qué ocurre cuando un sistema tiene objetivos que no entendemos del todo? Es la base de lo que hoy se llama alineamiento. Si quieres ver cómo los laboratorios abordan ese problema en la práctica, lee nuestro análisis de GPT-6 Astra, el nuevo modelo de OpenAI.
Warner Bros. distribuye la película, que se reestrenó en cines en 2018 en una versión restaurada en 70 mm supervisada por Christopher Nolan. Está disponible en formato físico y en plataformas digitales de alquiler y compra.

4 oct 2026 · 1 min de lectura

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